No somos personajes, somos historias
-No somos personajes, somos historias-. Me encontré esta frase leyendo la novela de Alessandro Baricco titulada Mr. Gwyn. Desde el primer momento llamó poderosamente mi atención. Despertó en mí el deseo de compartir en unas líneas lo que creo que pudiese ser mi visión humanista-existencialista del ser humano, del ser persona. Cada vez me encuentro con mayor frecuencia con aquellos profesionales de la salud mental (psicólogos, psiquiatras) que creen que la persona es un "padecimiento", un "trastorno corporificado" y no tienen recelo en compartirles a sus consultantes sus impresiones y diagnósticos siempre teñidos de una visión médica, mecanicista e insensible (muchas de las veces). "Usted padece depresión", "ansiedad", "bipolaridad", "usted es borderline". Estás y otras afirmaciones son etiquetadas en las personas que acuden a algún servicio de salud mental; y como es de esperarse, los pacientes y/o consultantes adoptan inme...